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lunes, 5 de enero de 2026

Los sellos, las trompetas y las copas de ira 4

 

Nuestra Emunah (Estudios)







Los sellos, las trompetas y las copas de ira 4

Jimmy Zubarzo – Estudio 52

Año torático – 5998

28/12/2025 - 04:28 am


Las 7 copas de ira de Hitgalut



En todo el proceso tribular, vemos que los sellos están en proceso de aperturas y las trompetas están sonando o muy pronto sonarán; todo esto ocurre durante los últimos 7 años antes de llegar al año 6000, que es el año en que el ser humano dejaría de estar viviendo la vida a su antojo y libre de toda culpa. Pues a partir de ese año comienza la era milenial con nuestro Adon Yahshua como melej de toda la tierra.


Sin ser precipitados, podríamos decir que hasta ahora deberíamos estar transitando o estar adportas del sexto sello. Respecto de las trompetas, muchas de las señales indicarían eventos pasados, por diversas características que se asemejan a estos eventos; entonces quizás las primeras trompetas deberían haber sonado, pero los detalles dramáticos y asombrosos que menciona Yohanan en cada una de ellas parecen no haber ocurrido aún en el olam y menos en Yisrael. Por lo tanto, hacemos un paréntesis diciendo que entonces están prontas a sonar. Recuerden, estamos intentando tener un cuadro sensato que refleje el tiempo que estamos viviendo, dejando siempre abierta la posibilidad de rectificar en caso de ser necesario. Comencemos este nuevo estudio y comprendamos que son las 7 copas de ira de Hitgalut.


Los 7 Malajim

Hitgalut 15:1-8 Vi otra señal en el Shamaj, grande y maravillosa; siete Malajím que tenían las siete últimas plagas; porque en ellas se ha consumado la ira de Yahweh Eloheinu. 2 Vi como un mar de vidrio mezclado con fuego: y los que habían alcanzado el triunfo sobre la bestia, y sobre su imagen, y sobre su marca, y sobre el número de su nombre,5 en pie sobre el mar de vidrio, teniendo las arpas de Yahweh Eloheinu. 3 Cantan el Shir de Moshé, y cantan el Shir del Cordero, Mashíaj nuestro, diciendo: “Grandes y maravillosas son Tus obras Yahweh, Eloheinu; Tus Caminos son Tzadikím y Verdaderos, Oh Melej de los yisraelim kadoshím. 4 ¿Quién no tendrá temor de Ti, y honrará tu Shem Kadosh? Porque Tú sólo eres Kadosh: Por lo cual todas las naciones vendrán y adorarán delante de Ti; porque Tus Juicios son manifestados”. 5 Después de estas cosas miré, y he aquí el Arca del Testimonio fue abierta en el Shamaj: 6 Y salieron del Templo donde estaba el Arca del testimonio, los siete Malajím celestiales, que tenían las siete plagas, vestidos de lino puro y blanco, y ceñidos alrededor de los pechos con cintos de oro. 7 Uno de los Arcángeles dio a los siete Malajím Celestiales siete copas de oro, llenas de la ira de Eloheinu, que vive desde siempre y para siempre. 8 Fue el Templo lleno de humo por la Tíferet de Yahweh Eloheinu y por su Poder; y ninguno podía entrar en el Templo, hasta que fuesen consumadas las siete plagas de los siete Malajím Celestiales.


Recuerden contemplar lo que exhorta Hitgalut 14. En resumidas cuentas, el capítulo 14 exhorta lo que sería la gran victoria obtenida en Har-Meggido y la caída de Bavel, todo en un contexto de sublime adoración al Abba. Esta visión tiene total coherencia con lo que nuevamente pudo ver Yohanan en Hitgalut 15. Él vio una señal en los cielos; vio a 7 Malajim quienes tenían las últimas 7 plagas que han de derramarse sobre la tierra; esto será el fin de la ira de Yahweh. Yohanan pudo ver la gran multitud salvada sobre un mar de vidrio adorando y dando toda Hallel a Yahweh y al Adon. Casi siempre el mar refleja el mundo, pero el hecho de ser como vidrio revela que ahora están bajo y en la gloria de Yahweh, tal cual ocurrió en la visión de Moshé en Shemot 24:9; allí se reunió el Abba con Moshé y 70 ancianos y el piso se volvió como un pavimento embaldosado de zafiro. La visión trae consigo simbolismos propios de la Sukkah en el desierto, donde el arca era la misma presencia de Yahweh; esta vez el arca es abierta en los cielos y desde el templo mismo salen 7 Malajim; precisamente salen desde el altar de Yahweh con las 7 plagas y un arcángel le dio a cada uno una copa con la ira de Yahweh. Todo el templo se llenó de humo por la gloria de Yahweh; nadie podía entrar hasta que fueran consumadas las 7 plagas en el mundo. (Algo similar advierte Yahweh en Vayikra 26:21. Allí se refiere a 7 plagas si el pueblo permanecía en pecado ante El).


La primera copa

Hitgalut 16:1-2 Oí una gran voz desde el Templo que decía a los siete Malajím celestiales: Vayan y derramen en el mundo las siete copas de la ira de Yahweh Eloheinu. 2 El primero fue y derramó su primera copa en el mundo; y se produjo una llaga repugnante y maligna en los hombres que tenían la marca de la bestia y que adoraban su imagen.


La primera copa se derramó en el mundo; esto es en Israel incrédulo y desobediente y además a las naciones del planeta. Esta copa trae consigo la primera plaga. Se produjeron llagas repugnantes en todo aquel que tenía la marca de la bestia y que adoraba su imagen. En otras palabras, todos los seres humanos que hayan consentido seguir el islam, someter su vida a la orden de la bestia y rebelarse o ser indiferentes a Yahweh recibirán esta plaga. Esta plaga para muchos bien podría ser cáncer a la piel, dermatitis crónica, un herpes agresivo, una sarna crónica y etc. Pero según las plagas mencionadas en Éxodo 9:8-12 y que parecen volver a repetirse, debería tratarse de una plaga parecida a la lepra como nunca antes se vio en toda la historia de la humanidad. Aunque el texto menciona un sarpullido que producía úlceras pestilentes. La lepra en su espectro clínico no causa picor, ya que provoca pérdida de sensibilidad; en cambio, el sarpullido sí provoca picor y, al ser una plaga masiva e invasiva, provocaría un deseo irrefrenable de rascar el cuerpo, infectando y destrozando la piel de los enfermos, creando estas úlceras pestilentes. Si esta copa es castigo para el mundo, deberían manifestarse brotes pandémicos en todo el planeta, donde exista alguien que haya recibido la marca de la bestia.


La segunda copa

Hitgalut 16:3 El segundo Malaj Celestial derramó su segunda copa en el mar; y se convirtió en sangre de muerto: Murió todo ser viviente que había del mar.


Esta plaga es brutal en su efecto sobre los seres humanos. La segunda copa de ira es un juicio que cae sobre el mar; el mar se convierte en sangre de muerto. ¿A qué se refiere? Es una especie de infección en las aguas similar a la sangre de un cuerpo muerto, con características de sangre putrefacta, sin vida, de días, distinta a sangre fresca después de una batalla. Es solo imaginar la inmensidad de los océanos y mares y que de pronto se contaminen provocando un hedor insoportable, matando todo ser vivo en su interior y matando a todo aquel que la beba. Las consecuencias de una plaga así serían una destrucción completa de la vida y fauna marina; los alimentos del mar han sido una de las bases de la cadena alimenticia de muchos países, que prácticamente desaparecería, causando hambruna y un desastre ecológico descomunal. (Ojo, no se mencionan fuentes de aguas menores, lo que indicaría que si existirá agua potable en medio de la plaga)



La tercera copa

Hitgalut 16:4-7 El tercer Malaj Celestial derramó su tercera copa en los ríos y en las fuentes de las aguas; y se convirtieron en sangre. 5 Oí al Malaj Celestial de las aguas, que decía: Justos eres Tú, el que Eres y el que Eras y el que Serás, porque has juzgado bien. 6 Pues ellos derramaron la sangre de yisraelim kadoshím y los Nevím, y Tú les has dado a beber sangre; porque se lo merecen. 7 Oía otro Malaj que decía: Ciertamente le decía al Todopoderoso, Tus Juicios son Verdaderos y Justos.


Esta copa de ira es una nueva plaga, pero no afecta los mares, pues ya fueron asolados por la segunda copa; esta vez afecta a los ríos y manantiales de la tierra. Estas son fuentes menores de agua, pero son las que proveen directamente de agua a las naciones. Nuevamente vemos que esta tercera plaga convierte las aguas en sangre. Esta vez existe una retribución desde la voz de un Malaj y se acusa a los impíos de haber asesinado y derramado la sangre de sus siervos y profetas; por esta razón, Yahweh convierte sus aguas en sangre, en muerte. La nación que siempre es mencionada como asesina de profetas siempre es Israel y naciones paganas vecinas. Podría ser solo para Yisrael, pero no olvidemos que las plagas castigan a todo el olam.



La cuarta copa

Hitgalut 16:8-9 El cuarto Malaj Celestial derramó su cuarta copa sobre el sol; y le fue dado poder para quemar a los hombres con fuego abrasador. 9 Los hombres fueron quemados con el intenso calor, y blasfemaron el Shem de Eloheinu que tiene poder sobre estas plagas: y no hicieron teshuvá para darle Tíferet.


La cuarta copa se derrama sobre el olam; esta vez la copa afecta directamente al sol. De ser la primera lumbrera que ilumina nuestros días y produce vida, se convierte en un instrumento de castigo. El calor es tan intenso y abrazador que quema a los hombres. Esta plaga puede indicar una destrucción en la capa de ozono, lo que haría al sol transmitir su luz libremente y en su mayor intensidad. Al ser una plaga, afectaría a todo ser humano que se exponga a la luz. ¿Y los que están bajo la sombra? Quizás la luz no los quemaría, pero el agobio del calor sería brutal, al punto de desmayar y matar a las personas. Las olas de calor hasta hoy en la humanidad dan cuenta de aquello: personas que han muerto por insolación o paros cardiacos por el intenso calor. En esta plaga se suma el poder abrazador del calor que quemaría los cuerpos y aún así no se arrepentirán, ni darán gloria a Avinu.



Hitgalut 16:10-11 El quinto Malaj Celestial derramó su quinta copa sobre el trono de la bestia; y su maljut se llenó de oscuridad, y se mordían la lengua de dolor, 11 blasfemaron contra Yahweh Elohé de los Shamaim por causa de sus dolores y de sus llagas, y no hicieron Teshuvá de sus malas obras.


Esta quinta copa afecta a la bestia y a su trono, es decir, afecta directamente a los que han creído en el dragón, que es Ha-Satán, a su falso profeta y al AntiMashiaj y a todos los que los siguen, es decir, el mundo islámico que arrasa con todo a su paso. El juicio de esta copa es oscuridad y produce tanto dolor, que llegan a morderse las lenguas. Esta plaga es similar a la primera copa de ira; ellos sufren úlceras, llagas en la piel, en extremo dolorosas y además se añade una oscuridad que los inhabilita en todo sentido. Esta plaga también es parecida a la exhortada en el libro de Shemot 10:21-23; allí la oscuridad era tan densa que nadie podía siquiera ver quién estaba a su lado; lo mismo ocurre en la quinta copa.

La sexta copa

Hitgalut 16:12-16 El sexto Malaj Celestial derramó su sexta copa sobre el gran río Éufrates; y sus mayim se secaron para que fuera preparado el camino para los Gobernantes del Oriente. 13 Vi salir de la boca de Ha-Satán, de la boca de la bestia y de la boca del falso neví, a tres shadim inmundos semejantes a ranas. 14 Pues son ruajím de shadim2 que hacen señales, las cuales van a los melajím de todo el mundo, para reunirlos para la batalla de ese gran Día contra el Todopoderoso. 15 He aquí, vengo como ladrón. Bendito el que vela y guarda sus ropas, no sea que ande desnudo y vean su vergüenza. 16 Los reunió en el lugar que en ivri se llama Har-Meggido.


La sexta copa básicamente describe lo que ocurrirá en la guerra de Har-Meggido. Al derramarse esta copa, Yohanan puede ver cómo el río Éufrates se seca, dejando un camino para que los reyes del oriente avancen en contra de Israel. En todo este proceso vemos el mover de ruajím malignos que parecen ranas. Lo que menciona el texto ocurrirá cuando el AntiMashiaj reúna al ejército destinado para raer de la tierra al pueblo de Israel en el Medio Oriente. Ya dijimos que para este plan bélico final, vemos en escena a Ha-satán, la bestia y el falso profeta, y de ellos salen espíritus que Yohanan ve como ranas, símbolos de juicio sobre los egipcios en los tiempos de Éxodo. Estos ruajím son enviados a los reyes de la tierra para seducirlos y mentalizarlos para la guerra; su plan es crear conciencia bélica contra Israel. En la misma visión se oye la voz de nuestro Adon Yahshua HaMashiaj que anuncia su regreso como cuando viene un ladrón, sin aviso; los exhorta a estar en oración y velando atentos a su regreso. Termina el texto que fueron reunidas las naciones para la guerra en el lugar llamado Har-Meggido.


La séptima copa

Hitgalut 16:17-21 El séptimo Malaj Celestial derramó su séptima copa en el aire; salió una gran voz del Trono, diciendo, “Hecho está”. 18 Hubo voces y truenos y relámpagos y hubo un gran terremoto, tal como no ha sucedido desde que el hombre está sobre el mundo, fue tan grande y poderoso el terremoto. 19 La gran ciudad de Yahrushalaim quedó dividida en tres partes, y las ciudades de las naciones cayeron: y la gran Bavel vino a ser recordada delante de Yahweh Eloheinu para darle el cáliz del vino del furor de Su ira. 20 Toda isla se hundió, y los montes de ellas, no fueron hallados. 21 Descendió del Shamaj sobre los hombres un gran granizo, cada piedra como del peso de un talento y los hombres blasfemaron contra Yahweh Eloheinu por la plaga del granizo; porque su plaga fue hecha muy grande.


Tanto Israel como el olam han estado sufriendo todo este tiempo de juicio tras juicio por sus pecados y desobediencia. Los sellos, las trompetas y las copas han desatado toda la ira de Yahweh sobre los hombres, quedando la última copa por derramarse. En todo este proceso correctivo, los hombres han blasfemado y manifestado enojo y rebeldía ante el Abba; en otras palabras, su orgullo ha sido mayor que el castigo recibido, revelando así la verdad de sus corazones: no aman a Yahweh. Esta última copa viene a sellar el juicio tribular y su final será ejemplificador para todo el planeta.


La última copa se derrama sobre el aire; noten que a Ha-Satán se le llama el príncipe del aire según Efesiyim 2:2. Podríamos decir que esta copa se derrama sobre todo el gobierno que Ha-Satán ha logrado levantar usando al anti-Mashiaj, el falso profeta y a su imagen/Islam, involucrando en todo a los reyes de la tierra. Justo cuando se derrama la copa, se oye una voz desde el templo de Yahweh diciendo: ¡Hecho está! Esto indica que esta copa sella el juicio sobre Israel y el mundo. La poderosa voz de Yahweh se manifiesta junto a otras voces, desatando relámpagos y truenos. La copa se derrama y se produce un terremoto como nunca antes se vio en la tierra. Los grandes terremotos ocurridos en el planeta hasta ese día no son comparables en nada con este último que desata Yahweh sobre la tierra, siendo el epicentro la tierra de Yisrael. La santa ciudad Yahrushalaim es afectada a tal punto que se divide en tres partes y todas las naciones del planeta se derrumbaron, es decir, todas sufrieron caídas y derrumbes descomunales. Ante este desastre correctivo mundial, Bavel es recordada ante Yahweh, es decir, Yisrael ha recibido el cáliz del furor de la ira de Avinú. Prosigue la visión y Yohanan ve que las islas y las montañas han desaparecido; esto indica que este terremoto mundial ha devastado todo a su paso, sacudiendo el mar y las montañas. Todo parece haber acabado; imagino las réplicas que aún sacuden al mundo y de pronto se desata una tormenta fría que cae como un verdadero diluvio, pero no es agua, es una lluvia de granizo, que pesan un talento; esto es lo asombroso del granizo, pues este peso equivale a 45 kilos aproximadamente. Algunos estudiosos insisten en ver esto como metáfora, pero ¿Cuál sería el juicio o el castigo si todo fuera un simbolismo? Todo esto será literal; es Yahweh castigando al olam; aquí no cabe la interpretación de la religión filosófica, sino la voluntad del eterno, que corrige al mundo.


Al caer la plaga de granizos de la última copa, además del terremoto, uno esperaría clamor y arrepentimiento, pero no es así; los hombres nuevamente blasfemaron el nombre de Yahweh.


Todo parece indicar el fin, pero la rebeldía de los hombres manifiesta que aún no lo es. Quizás los juicios con la última copa cesan, pero la sentencia final sobre Bavel aún sigue en proceso hasta su desenlace final. Nos vemos en otro apasionante estudio. Shalom alejem.


Con amor en Yahshua, Jimmy Zubarzo





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