Nuestra Emunah (Estudios)
Un Grito de resistencia: La Emunah en los tiempos del fin
Jimmy Zubarzo – Estudio 59
Año Torático - 5998
12/02/2026 - 19:21 hrs
Les escribo para inspirarlos y cultivar en todos paciencia y confianza en Yahweh. Todo lo que se encuentra en la Torá se llevará a cabo, todo, ya que Yahweh es quien lo ha mandado. Estamos viviendo situaciones complejas en todos los ámbitos; parece que el dramatismo y la tragedia son las experiencias más duras, pero también lo es, y tal vez aún más grave, ser indiferente e incrédulo frente a lo que ocurre o verlo como tan, tan remoto, que parece que nunca se concretará. Lo que expone la Toráh en cuestiones claramente fundamentales que aún no han ocurrido o no se observan realizados de acuerdo con las enseñanzas de la Toráh, parece no ser verídico o es muy exagerado. Me sitúo en cada uno de los escenarios posibles sobre cómo abordar esto, ya que enseñamos Toráh y asumimos la interpretación adecuada y la guía del Ruaj en eso.
Estos escenarios son, esencialmente, interrogantes y reflexiones que estoy convencido muchos de ustedes se plantean y sienten algo de confusión, desorientación o incluso frustración por lo que han asimilado y comprendido como Emunah. Realizaré un listado corto de diversas preguntas y reflexiones que considero comunes respecto a este asunto:
¿Y si el conteo de años continúa incorrecto a pesar de la cronología vista hasta ahora?
¡Ha pasado el tiempo y esto que debía ocurrir aún no ocurre!
¡Si de verdad estamos en los últimos tiempos! ¿por qué persiste la calma en muchas partes del mundo e incluso en Israel?
Si la toráh habla de juicios sobrenaturales y todo sugiere catástrofe y muerte, ¿por qué no se ve y ni se reporta en los medios?
¿Por qué sigo viendo a individuos que lanzan empresas y están prosperando, a pesar de que enfrentamos momentos difíciles?
Sigo viendo a individuos irreverentes viviendo de manera altanera y orgullosa, y parece que nunca enfrentan dificultades o les va mal.
¿Dónde están las plagas y las enfermedades que menciona la Toráh, que no las puedo ver?
¿Si estamos cerca del final, por qué continúo viendo celebraciones, danzas, triunfos, compras, casamientos, emprendimientos, felicidad, festivales, banquetes y yo aquí contenido y reprimido aguardando pacientemente algo que no noto?
Así, surgen muchas otras preguntas a raíz de la reflexión sobre el cumplimiento de la Torá. ¿Cómo contestar a todo esto sin que nuestra Emunah se vea perjudicada? Porque esto es lo que viven todos los que han abandonado la Emunah y han vuelto a lo que Yahweh rechazaba. Han regresado al vómito o han mantenido hasta hoy una convicción y reacción religiosa. “Ellos afirmaron que esto no era verdad, así que dijeron: volveré a aquel lugar, donde había vida, donde realmente era feliz y tenía algo en que apoyarme para confiar, y no necesito alejarme de todo y de todos para sentirme seguro y salvo. Y si me equívoco, que Yahweh tenga misericordia de mí; actué con buenas intenciones, ya que solo me llenaba de dudas y apenas disfrutaba lo que supuestamente debía seguir y obedecer”. Con esto estoy apelando de manera sensible al sentido común de muchos que, al no observar el cumplimiento de lo que dice la escritura, acaban ignorando y evadiendo esta nueva vida y lo que Yahweh ordena.
Este es el camino que sin duda vivirá la verdadera Emunah; será atacada, subestimada, burlada y cuestionada tanto por los demás como por el propio individuo. La elección definitiva que se haga al respecto evidenciará si es auténtica o no. Lo menciono de esta forma, porque solamente la Emunah auténtica se sostendrá firme y perdurará a pesar de tener todo en contra, a pesar de no observar y a pesar de no entender todo necesariamente.
Mis hermanos, continuamos creyendo a pesar de las adversidades, confiamos en Yahweh, en su palabra, en sus tiempos ideales, aunque tengamos una percepción que nos indica que este es el momento más cercano, quizás más o menos, pero confiamos en el tiempo definitivo de Yahweh y en la manifestación profética cuando debe ocurrir. Nos alineamos con lo que establece la Toráh, manteniéndonos en obediencia y pureza, cumpliendo y viviendo sus mandamientos. Por eso seguimos lo que mencionó el Adon, que debemos estar vigilantes a las señales de la higuera/Yisrael y confiar en que Yahweh en su Ruaj nos dirigirá. aún teniendo como argumentos las señales, entendemos que nuestra salvación y la eternidad no se basan en ellas, sino en nuestra Emunah y la obediencia a los mandamientos de Avinu.
Mis amados, la Emunah se asemeja al sol brillante, como una luz verdaderamente hermosa y cálida; no obstante, cuando llega la oscuridad de la duda, esa ausencia de luz la convierte en un conflicto, en una batalla, pues, como mencioné, hasta nuestra mente se vuelve contra nosotros, susurrando preguntas que lastiman el alma. Pero es en el borde del abismo donde es desafiada a permanecer o no, donde la Emunah deja de ser algo bello y poético, deja de ser solo un sentimiento, una emoción; allí se convierte en acero, en vida, en eternidad. No seguimos confiando porque todo parece perfecto a nuestros ojos. Persistimos en nuestra Emunah porque la verdad no depende de nuestro estado emocional ni de lo que vemos o podamos ver, creemos porque Yahweh lo declaró y optamos por esto en lugar del vacío de la fría y obstinada nada. Si la Emunah es cuestionada, que se someta al fuego, pues solo lo verdadero soporta la llama. Confiamos en Yahweh, y esto no es solo una creencia; Yahweh ha convertido la Emunah en parte de nuestra identidad; ya no solo tenemos emunah, somos emunah. La Emunah ya no es solo algo que poseemos, sino que se transforma en nuestra identidad: hijos de Yahweh. No podemos tener una creencia firme si nunca ha sido desafiada.
El Silencio no es vacío; aquello que no detectamos no significa que no suceda. Seguir confiando sin ver es reconocer que Yahweh tiene poder incluso sobre lo que no se puede ver; es su autoridad frente al caos y también ante la nada. Es dueño tanto de los creyentes como de los incrédulos. Si logramos reconocer su voluntad en todo, no podemos desanimarnos ni perder la visión porque esto o aquello todavía no se manifiesta o no lo vemos. Nuestra razón es humana y restringida, en cambio, el propósito de Yahweh ante nosotros es imperceptible; únicamente la revelación de su gloria lo hace claro. Nuestro objetivo en la vida adquirió sentido cuando descubrimos quién fue, es y será nuestro Adon, el Ruaj nos abrio el entendimiento y comprendimos que era realmente la Toráh y ahora tenemos certeza de porque vivimos.
Frente a la incredulidad, ante lo que aún no alcanza nuestra vista, nosotros nos adelantamos, avanzamos como si pudiéramos ver lo invisible; solo Yahweh conoce la forma de unir las piezas del cuadro que aún no percibimos. Mis amados, nuestra Emunah siempre valora el esfuerzo de reconocer que la realidad de Yahweh está por encima de la nuestra; no la rechazamos, eso sería insensato, porque si pensamos que la Emunah únicamente se refiere a observar, no estaríamos bajo Yahweh, sino a la voluble complejidad del ser humano y no a su voluntad suprema.
Una Emunah que nunca ha sido cuestionada, ni puesta en duda, es una Emunah sencilla, sin complejidades, es tanto pagana como religiosa, o sea, es una fe muerta en ceremonias, costumbres y creencias humanas. La auténtica Emunah es la que tiene cicatrices, marcas; la que ha suplicado, la que ha llorado y la que, al quedarse sin palabras, ha decidido seguir creyendo y obedeciendo. Esa permanencia es lo que transforma el carbón del sufrimiento en el diamante de la seguridad y de la fe. La verdadera Emunah consiste en tener fe y confiar en que Yahweh tomará decisiones justas, sin importar el costo que implique. Conservar la fe cuando todo se presenta en contra no es un indicio de debilidad mental, es la expresión más auténtica de resistencia frente a un mundo que intenta hacernos pensar que nada es real y que nos estamos auto engañandosin razón.
Queridos hermanos, a nuestro alrededor hay personas que nos odian, hay quienes desean nuestro mal, hay quienes desacreditarán nuestra Emunah cada vez que tengan oportunidad, pero nosotros, si realmente somos hijos genuinos de Yahweh, conocemos cuál es su destino y cuál es el nuestro. Por lo tanto, nuestra Emunah debe mantenerse, ya sea que observemos o no las señales. Tiene que permanecer sufriendo o no sufriendo, tiene que permanecer, llorando o riendo, entendiendo que sufrimos lo que nos corresponde según quienes somos ahora, ya que estamos rodeados, liberados y protegidos en este tiempo difícil para el olam. Tengan paz y recuerden siempre que el dominio de todo lo posee el Abba y el momento perfecto de todo lo que debe suceder también
Si el conteo de año, a pesar de ser el mas próximo manifiesta desfase, lo que hacemos es creer y esperar el tiempo de Yahweh. Si aun no ocurren cosas que debieran ocurrir, nosotros seguimos creyendo y obedeciendo. Si aun hay tranquilidad en algunas parte del olam, es porque todo ocurre en Yisrael, pero el azote a las demás naciones si o si ocurrirá. Los juicios de Yahweh siempre serán noticia desde Israel y el daño colateral lo vivirá el olam y no se inquieten, los medios se asombraran cuando todo se manifieste, si ven gente enriqueciéndose, a pesar de que estamos en tiempos de tribulación, si observan personas impías llevando sus vidas de forma arrogante y soberbia, y parece que nunca les sucede algo malo o les va mal. Si siguen observando celebraciones, bailes, éxitos, compras, matrimonios, emprendimientos, alegría, festivales, banquetes, es porque es profético, Yahshua lo dijo en MatiiYah 24:37-39. “Pero como en los Yamim de Nóaj, así será la venida del Ben HaAdán. 38 Pues como en los Yamim antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dándose en casamiento hasta el yom en que Nóaj entró en el arca. 39 Y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Ben HaAdán”
queridos hermanos, nuestra Emunah es un grito de resistencia, ante un mundo que niega al Abba y a su Toráh. Esta escrito que quienes perseveren hasta el fin, lo que equivale a decir, los que resistan hasta el fin esos serán salvos. Así es la Emunah que el Abba nos entrego gracias al Adon, un Grito que resiste en los tiempos del fin. Shalom alejem.
Con amor en Yahshua. Jimmy Zubarzo

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